(42)

1080 Words

(42) Era un hecho, el padre de William estaba muy. Tuvimos que regresar a México lo más rápido que pudimos. William se encontraba en otro mundo, era como si su alma estuviera en otra parte. Casi no hablaba y solo se dedicaba a mirar por las ventanas de los autos. Recuerdo vívidamente que tome su mano cuando íbamos en el avión de regreso a México, él de inmediato se sorprendió, pero al final tomo mi mano con fuerza mientras me miraba acongojado. –Todo estará bien. –Lo alenté. –¿Y si no lo está? –Pregunta. –Entonces, lo estará. –Le afirme. Por primera vez me sonrió y beso mi frente, sabía que agradecía no estar solo en esta situación. Al llegar a la mansión Fernández, pudimos darnos cuenta que todos los del círculo Fernández, estaban reunidos en la sala de la casa. Tom, Susana, Ro

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