Era otoño, recuerdo que Leo llevo a nuestra hija al colegio y yo ya estaba lista para ir a la Constructora de Juan a realizar mis tareas habituales. Ese día no hacia tanto frio y me vestí con un conjunto de corpiño de encaje color nude y la tanga cola less del mismo color; me enfunde unas pantimedias color piel brillosas de lycra, un vestido tipo solero con mangas ¾ ajustado y de falda hasta mitad de mis muslos, color gris perla, unas sandalias negras de taco aguja y un saquito de hilo color blanco, y por supuesto mucho perfume Bvlgari Omnia. Al llegar a la oficina mi compañera me avisa que Juan no vendría porque tenía que controlar la obra de la escuela Industrial porque se estaban demorando mucho y que íbamos a tener que aguantar al padre de él, porque así lo había ordenado el jefe. Yo l

