-Tiene razón padre, pero es tan difícil dijo aquella madre desconsolada al mismo tiempo que volvía a abrazar al Padre Damián. -¿Qué haces hija? Dijo el cura sorprendido al ver cómo esta le intentaba dar un beso en la boca. -Béseme padre, mi marido hace meses que no me toca, desde que se enteró de lo de Susana dice que el sexo es asqueroso y que él tiene la culpa de todo lo que nos ha sucedido. Tóqueme padre, hágalo como lo hacía conmigo cuando organizábamos el rastrillo de los domingos en la Iglesia. Por un momento, el Padre Damián llegó a pensar cómo había sido capaz, no solo de follarse a Susana y dejarla embarazada, sino mucho tiempo antes, follarse a su madre. Lo que no entiende todavía, es como sabiendo que hubo algo entre ellos hace años, esta mandaba todo los jueves a Susana para

