Compartí la cama con mi mujer y mi cuñada 2

982 Words
Las chicas desayunaron juntas, yo me levanté mas tarde. Estuvieron hablando toda la mañana y dando vueltas por el barco. Durante el almuerzo comentaron lo bien que había estado, pero que había sido un poco violento. Yo les aclaré que pudo haber sido mas suave, pero que ellas forzaron que fuera así. Luisa me miró con picardía y me dijo: -No te hagas el tonto, a vos te gustó vernos sufrir, tenés instinto sádico. -Habría que ver que tal resulta si prueba de su propia medicina, agregó Daniela con una sonrisa. Ambas rieron, pero yo no entendí el mensaje. Cerca de la noche, Luisa me dijo que me preparara para repetir lo de anoche, que iba a ser un poco distinto, pero que lo íbamos a pasar genial. A la noche, Luisa me pidió que me vendara los ojos, ya que pasaríamos en el cuarto de Daniela y que había una gran sorpresa. Así fue que entré al cuarto con los ojos vendados. Luisa me beso en la boca, mientras Daniela me chupaba el pene, estaba en éxtasis con esas maravillosas bocas atendiéndome. Luisa me llevó hacia ella, se tiró en la cama y yo quedé sobre ella. En eso siento dos manos que llevan las mías hacia arriba y 2 esposas que se cierran sobre mis muñecas, LuisaSI sale de abajo mío, me toman de los tobillos y 2 esposas mas me atrapan. Quede boca abajo atado de pies y manos, totalmente desnudo. En eso escucho la voz de Daniela que dice: -Ahora vas a probar de tu propia medicina. Luisa me saca la venda de los ojos, y veo a Daniela con el traje n***o de cuero, con el enorme pene atado de su cintura y piernas. -Gracias cuñado por la idea de alquilar el traje, me encanta tener este p**o, y con él te voy a romper bien el culo. -No, no sean boludas, como chiste está bien, ahora desátenme -Ni locas, dijo Luisa, ahora voy a disfrutar verte rogar que Daniela te saque su pija del culo. -Y cuanto mas pidas que te la saque, mas adentro te la voy a poner, cuñado. No podía creer lo que estaba sucediendo, no sabía que hacer. En el fondo pensé que se trataba de una broma, y que pronto me iban a desatar. Daniela se acercó a mi culo y comenzó a lubricarlo con gel, ¿hasta donde pensaban llegar? Daniela se acercó a mi culo y comenzó a lubricarlo con gel, ¿hasta donde pensaban llegar? Luego de lubricado, metió un dedo hasta el fondo, me dolió un poco, pero también me gustó. Cuando Daniela se disponía a poner el otro dedo, Luisa le dice: -Basta, hermanita, con un solo dedo está bien. - Luisa, no me está causando ninguna gracia lo que estás diciendo, dije -Callate, sorete, no tenes derecho a hablar, contestó Luisa, Y me aplicó un fuerte golpe con una especie de machete. - Luisa, pelotuda, eso duele, dije -Si, cuñadito, pero mas te va a doler cuando te meta mi pija hasta la garganta, terció Daniela. En eso veo que Daniela se para detrás de mí y me dice: -Ponete en 4 si no querés que te sigamos dando machetazos Obedecí al instante, pensé que era mejor no contrariarlas, entonces Daniela se colocó detrás de mi y apoyó la punta de su pene en el agujero. Comenzó a empujar, pero no conseguía avanzar. -Me parece hermanita que vamos a tener que lubricarlo un poco mas, dijo Daniela -Bueno, tengamos un poco de piedad de él, dijo Luisa. Se acercó Luisa, y metió 2 dedos en mi ano totalmente lubricados, me gustó la sensación, pero intuí que luego vendría lo peor. Se acercó luego Daniela por detrás y acercó nuevamente su pene a mi agujero, comenzó a presionar y pudo penetrar con éxito la cabeza. Fue terrible el dolor que sentí cuando ingresó, cerré los ojos y me mordí la boca. En ese momento comprendí que seguirían adelante y que lo mejor era no resistir. Levanté un poco mis caderas e hice fuerza hacia fuera como si estuviera por ir de cuerpo, eso hizo que el pene de Daniela comenzara deslizarse dentro de mí. -Bien, putita, como aprendiste, bien, decía Daniela. Al ver que se deslizaba con poca dificultad, me agarró de las caderas y me empujó hacia atrás. -¡¡Ahhh!!, grité, ¡ayyy, dios mío! -Te duele, putita, dijo Luisa -Sufrí, putita, sufrí, decía Daniela -Por favor, Daniela sacámela que me duele, es muy grande, por favor, sacámela -Ayyyy, Como me aprieta el clítoris cuando te la ensarto, como me gusta empujarte, cuñado. Me di cuenta que mis súplicas no tenían sentido, entonces decidí que no quería darles el gusto que me vieran sufrir, por lo tanto las comencé a desafiar. -Vení putaaa, ponemela mas, ponemela bien adentro, que todavía no la siento. En eso Daniela da la estocada final. Sentí como todo ese monstruo ingresaba por mi canal. La sentí hasta la garganta, pero decidí seguir con mi plan. -ahhh, si, putita, metemela toda, que me gusta, metemela que me vas a hacer acabar, dije -Dámela, démela mas, hija de puta, dámela más Estas palabras me calentaron a mi mismo, y comencé a sentir un enorme placer, mientras que el dolor se iba diluyendo. -ah, si, Daniela, me gusta tu pija, Luisa chupámela que voy a acabar. En eso Luisa se mete bajo de mi y comienza a hacerme una mamada monumental, mientras veo que con una mano se toca la concha. -ayyy siiii, ay si que caliente que estoy, voy a acabar, no puedo mas, dice Daniela -Siii, cogeme mas, cogeme mas, cogeme mas digo yo Los tres acabamos juntos en un orgasmo increíble. Luego que Daniela me sacara su enorme instrumento, vi que de la boca de Luisa chorreaba leche, y así casi extenuados nos dormimos hasta el día siguiente.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD