Me quedé en blanco, mi boca se secó por completo. Y esa sensación de la piel de gallina me hizo sentir a un punto de derretimiento. Escuché su emoción al mostrarle la camisa a mi mejor amiga y a mi antiguo novio. -esa camisa nunca se la quitaba Ana en la universidad. Literal cada vez que mirabas a Ana corriendo, o jugando o en su recamara, tenía esa camisa puesta. Pude escuchar que dijo Will. -es más, hasta hace poco la seguía usando. -me dijo que ya no le quedaba del todo bien. Pero a mi sí. Le respondió Luca, y por alguna extraña razón me hizo sonreír aquello. La voz de Luca se escuchaba distinta con él. Como si le molestara escucharlo. Ya no quise salir de la habitación y me dediqué a cambiar mi atuendo a unas pijamas para poder descansar. Sin darme cuenta, estaba desnudando mi

