Ana pov Pretendo el control. Pero mi lado casi animal, me exije, me demanda dejarme llevar por las más bajas y perversas intuiciones. Luca se removía en la cama, y volvía a quedarse quieta. Con la cara expuesta, que tierna se miraba con la boca entreabierta. Una niña, una mujer tan preciosa. Todo mi interior tiritaba nervioso, como si supiera que estuviera a punto de cometer una tontería. Y creo que ha sido la noche más tortuosa de mi vida. Teniendo tan cerca el cielo y sin poder tocarlo. Qué la tentación es constante y mi autocontrol iba y venía con atropellos. Era como si se multiplicara mi torpeza. Pero quizá, las fuerzas de flaqueza aparecieron y fue entonces cuando pude conciliar el sueño. Apartando mi vista lejos de ese imán humano, y cerrando los párpados con fuerza para r

