Hay un momento en el cual te preguntas si todo lo que estás viviendo es verdad, porque podría ser que de un momento a otro despierte en el sofá de mi casa y reciba la llamada de Susan. Me gustaría pensar que hubiera declinado su invitación o cuando me diera cuenta de lo borracha que estaba, hubiera sido más inteligente, me detendría a pensar y tal vez llamaría a Jane, para que nos recogiera o subiría al coche de Max, aunque seguramente él no lo habría deseado, yo tampoco. Pero si pudiera al menos cambiar una de esas cosas, posiblemente no me encontraría sosteniendo el cuerpo de Luz, inerte, en mis brazos. Con la mente en blanco, mientras la veía sentía que ya había vivido demasiados muertes siendo tan joven, no quería rendirme en otra vida. Por eso, les tomó al menos quince minutos separar

