43

641 Words

    Me quedé un rato más sentada en la pasarela, contemplando el agua con una gran paz interior. No sentía dolor en mi corazón. Con su cariñoso beso,Joshua se había encargado de que no sufriera y de que me sintiera libre para poder enamorarme algún día de otro hombre. Cuando el sol empezó a ponerse lentamente, hice el esfuerzo de levantarme y me fui para casa. A medio camino, la sensación, profana pero urgente, de "tengo pis" pasó a primer plano.Puesto que los matorrales, a mí,ni fu ni fa,me acerqué al videoclub de Michi, que me caía muy cerca.Evidentemente, quiso saber qué había ocurrido y, a través de la puerta del lavabo, le expliqué que el martes de la semana siguiente ya no era el día fijado para el fin del mundo.     -¡Eso es genial!-celebró Michi, aliviado.     No obstante, entre

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD