No podía ignorar las intenciones de este hombre, él hacía todo por nosotras y yo me sentía con la necesidad de responderle. Lo tome de la mano y lo guié hasta la cama. - Sientate, curare tus heridas- fui al baño a buscar el pequeño botiquín de emergencia con el que viajamos. Cuando llegue hasta donde el otra vez, él tenía su cabeza entre sus manos. Yo me arrodillé ante él para levantar su rostro, podía ver en su mirada preocupación y tristeza. - Que sucede?- puse mi mano en su mejilla- Que es lo que te preocupa? - No debí traerte aquí- el me abraza- Lo siento, fue una estupida idea… sabía lo riesgoso que era venir aquí con ustedes y aún así creí que podría actuar como si nada de esto fuera mi problema. - Crees que yo temo a que nos ocurra algo?… contigo a nuestro lado?- sonrio- Eres e

