Capitulo 33

1460 Words

Grecia El tiempo en este apartamento de Toronto no se mide en horas, sino en suspiros contenidos y en el latido errático de mi propio miedo. El lujo que nos rodea se siente como una jaula dorada. He intentado ser fuerte. Por Matteo, que me observa con una madurez que me parte el alma, y por Alessia, que busca en mis ojos la certeza de que el mundo no se va a terminar hoy. Pero por dentro, me estoy desmoronando en un silencio ensordecedor. Me encontraba en la cocina, tratando de concentrarme en algo mundano para no perder la cordura. El sonido del cuchillo contra la tabla de picar era rítmico, casi hipnótico. A unos metros de mí, en la gran mesa de madera clara, Matteo y Alessia estaban sumergidos en su propio mundo. Habían extendido hojas de papel y cajas de colores. Matteo dibujaba c

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD