Capitulo 30

1696 Words

Lorenzo El silencio en el despacho de mi mansión era casi absoluto, apenas estaba amaneciendo y yo no había logrado dormir nada Estaba sentado en mi sillón, observando las sombras proyectadas en la pared, sintiendo una seguridad gélida que antes no tenía. Alesso estaba allá afuera, oculto en algún agujero, creyéndose el dueño del tablero. Estaba tan seguro de que yo caería a sus pies en menos de veinticuatro horas, tan convencido de que su amenaza me tenía paralizado, que no tenía ni la menor idea de lo que le estaba haciendo. Él esperaba una rendición yo le estaba cortando las piernas desde los cimientos. Me imaginé su rostro quemado, sonriendo ante la idea de que yo le entregaría el poder porque "no tenía de otra". Pobre iluso. La puerta se abrió con un clic metálico. Ignacio entr

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD