José Luis Despierto algo aturdido, con la mitad de mi cuerpo envuelta en una sábana, observó como la luz de un hermoso amanecer ilumina la habitación. Comienzo a recordar lo sucedido ayer con Ileana al verla dormida a mi lado desnuda y me río como tonto para mí internamente, está mujer es perfecta y totalmente única, confieso que en definitiva no me será difícil enamorarme por completo de ella y claro está que es únicamente por cómo es conmigo, por el cariño, la confianza y sinceridad que me ofrece y no por lo material que pueda tener ya que quizás ahora tengo que descansar y quedarme en su casa pero no estoy de adorno desde aquí cada día saco lo necesario para mantenerme sin pedirle algo a nadie y obvio ella lo sabe y es por eso que permite que yo le ayude con los gastos desde que acep

