ILEANA José Luis se detiene apenas estamos dentro de su habitación, se gira mientras cruza los brazos y me barre de pies a cabeza, mientras yo esperaría un beso o un abrazo al menos una mirada linda o algo, pero al parecer no recibiré nada de eso. -¿En serio acabas de llegar? -Me moleste mucho por su pregunta. -Por supuesto que sí, ¿A qué otra cosa crees que vendría? -José Luis se mordió su labio inferior como si de esa manera evitara responderme, pero después puso sus brazos firmes y me miro como si me estuviera retando. -Yo pensé que estarías muy ocupado con alguna de tus tantas conquistas. -¿Qué dices? ¿De qué demonios hablas? -No me quieras ver la cara de tonto me dijiste que tenías mucho trabajo y yo confié en ti, pero la última vez que hablamos escuché la voz de un hombre qué

