Ileana Estoy terminando de arreglarme, cuando siento unos hermosos brazos rodear mi cintura por la espalda, me giro y me encuentro con la mirada más pura y cristalina que un hombre puede tener y agradezco infinitamente a Dios que ese hombre sea mío solo mío. El me da un beso suave y profundo a la ves, de pronto ya estoy demasiado pegada a él así que enredo mis manos en su cuello y el me vuelve a besar abrazando mi cintura más fuerte. -Te Amo tanto -dice en un susurro. -¿Lista para irnos? -Pregunta suavemente. -Si ya casi, solo me falta colocarme los zapatos y acomodar mi cabello un poco. -el me mira el cabello y dice que esta perfecto así, pero después baja a ver mis zapatos y hace una mueca de desacuerdo. -¿Qué pasa? ¿Hay algo mal? -pregunto. -Esos zapatos con tacón de aguja demasiad

