Despierto y miro el reloj al lado de mi buro, observo que son las doce del mediodía, ¡Demonios!
¿Por qué dormí demasiado?
Me levanto, me doy una ducha rápida, me coloco ropa deportiva para ir al gimnasio, después comeré algo.
Casi dos horas y media de ejercicio, mi estómago pide comida, así que recojo mis cosas para ir a comer algo a casa, le pediré a Lily que me prepare algo delicioso para comer.
Al llegar me dirijo hacia la cocina y justo ahí encuentro a Lily ella es una excelente cocinera y siempre me a consentido con los platillos que le pido por más simples o difíciles que parezcan ella siempre se las ingenia.
-Hola Lily, mi estómago muere de hambre, podrías cocinarme por favor un pedazo de carne bien frito, una ensalada con varias verduras y una deliciosa agua de frutas.
-¡Claro mi niña hermosa!, como no vas a tener hambre si hoy ni siquiera desayunaste…
-he y, ya te he dicho que no me digas niña, no me gusta para nada…-digo y se escucha como puchero.
-Bueno mi renegada ve a darte una ducha rápida y cuando bajes estará listo lo que me pediste.
Me doy prisa y subo a mi habitación para meterme a bañar, me visto solo con un short y una blusa fresca, tengo pensado salir, pero hasta más tarde, es más debería llamar a Gina.
************MARCO Y TIMBRA*************
-¡Hello! -Contesta perfectamente despierta.
Mi amiga es muy activa, se nota que no le pegan las desveladas tanto como a mí.
-¿Dónde estás Gina?
-¿Cómo que donde estoy?, pues trabajando, .¿Y tú?
-yo, estoy en casa, amanecí algo indispuesta.
-¿Cómo que en tu casa? ¿Qué no me sacaste anoche del bar porque dijiste que tenías cosas que hacer?
-AAA… Si, ya realicé algunas, pero decidí comer en casa...
- jajaja, eso me dices, para mí que te quedaste dormida, que yo sepa tu no acostumbras desvelarte tanto.
-Ahí ya cállate no digas eso, mejor te hablo después -odiaba que tuviera razón.
****************Fin de llamada****************
Y sin más mejor corte la llamada no me interesaba seguir escuchando mis verdades de la boca de mi amiga, prefiero mil veces mejor bajar a comer porque ahora sí que tengo mucha hambre…
Tal como me dijo Lily mi comida estaba más que lista, ya hasta servida estaba, me siento y comienzo a comer sintiendo que lo hago demasiado rápido como si tuviera días sin probar bocado, todo esta tan delicioso y el postre aún más un delicioso pay de limón.
Después de comer, lavo mis dientes y me dirijo hacia la terraza de mi habitación para pensar tranquilamente, en verdad desearía que mi madre me entendiera y se le quitaran esas absurdas ideas de que debo casarme, tal vez un día pueda tener novio, aunque sea de mentiras, quizás contratar a alguien, para que así ella me pueda ver en una relación formal y así deje un poco su tema favorito sobre el matrimonio y así poco irle quitando esa idea loca de su cabeza, pero realmente no sabría de donde sacar a ese novio falso.
-¿En qué piensas tanto?
-Hola Daniel, ¿Y ese milagro que mi hermano está en casa?
- Hermana mira quien habla, Ileana tu nunca estas en casa.
-¡sí, sabes que trabajo!
-Si claro y cuando no estás trabajando, estas en el gimnasio o en tus famosos cierres de negocio o en la cama de alguien a quien después desechas.
-Daniel cuida lo que dices, no me hables así respétame, y tengo todo el derecho a divertirme, creo que me esfuerzo todos los días en el trabajo como para no aprovechar el poco tempo que tengo libre y más aún mientras siga soltera.
-Tú sabes que mama lo único que quiere es que formes esa familia de ensueño y que no te quedes sola, que deberás conseguir a alguien y no debe ser cualquier hombre, así que debes elegir bien hermana, recuerda que uno se casa para toda la vida.
-¿Qué dices Daniel?
-De que no puedes buscar a cualquier, sabes que debe ser una persona educada y con clase, guapo y elegante que tenga algo que ofrecerte aparte de su corazón. Recuerda que “de amor no se come hermanita” y tú, aunque tienes tu independencia resulta ya, por ningún motivo mantendrías a tu marido es más conociéndote no querrías eso.
-Basta Daniel deja de decirme esas cosas y deja de expresarte así de las personas que no tienen tu clase, no me interesa seguir escuchando lo que me dices, así que mejor vete a buscar a alguien más que quiera escuchar tu sermón, yo tengo cosas más importantes que hacer.
Doy media vuelta para salir de la terraza y entrar a mi habitación ¿Cómo mi hermano puede ser así? Ni siquiera mi padre es así.
JOSE LUIS
Al llegar nuevamente al restaurant bar, me entregan el uniforme nuevamente y me lo pongo, me arreglo mi cabello, me pongo algo de perfume, doy gracias a Dios por ser hombre y así no tener que perder tanto tiempo en el atuendo y esas cosas.
Hoy no ha sido mi día, no dormí mucho y tuve muchas cosas que hacer en mi trabajo, discutí con una persona sobre algunos detalles de un nuevo proyecto y el resultado de otro porque jamás nos pasaron las correcciones.
Por otro lado, esta esa mujer la cual no sale de mi cabeza y al parecer no vino hoy lo que agradezco porque hace que me ponga tenso y no quisiera que pidiera nuevamente que la atendiera porque no sé cómo logra que me ponga nervioso, no puedo negar que es demasiado atractiva, pero ella nunca se fijaría en mí y no lo digo por la falta de dinero a algo así, si no porque simplemente somos de mundos muy lejanos.
Pero bueno, si se le ocurre regresar a llamar mi atención y lo que quiere es jugar a la gran conquistadora yo no le permitiré que lo haga conmigo, pues yo no juego con nadie y no permitiré jamás que me vuelvan a dañar.
-¡Hola!, ¿José Luis te llamas verdad?
- ¡Si! – me asusto
-¡Perdón, disculpa no quise asustarte!..
-Solo quería preguntarte, ¿Si podrías atender mi mesa tu esta noche’
-Claro, por supuesto que sí, no tengo ningún problema por eso, solo que hoy no voy a poder ser exclusivo, ya tengo otros clientes a los que estoy atendiendo.
-Está bien, no te preocupes hoy no me acompaña mi amiga, así que nadie te pedirá exclusivo, también te pido una disculpa porque mi amiga no se comportó muy bien contigo, aunque bueno tú también no te dejas hostigar por ella y eso me agrada.
-Disculpe, pues yo la trate como se merece por alzada y engreída.
-Ja, si lo sé, pero por eso ahora que ella no se encuentra quiero que empecemos de cero nosotros y que sepas que yo no soy así ¿está bien?
No sé quién me intriga más la arrogante o la que quiere disculparse por ella y comenzar de cero no sé qué, porque pues realmente yo solo la atiendo porque ese es mi trabajo aquí. no nací ayer y sé que algo han de tramar estas amiguitas, pero bueno yo solo haré mi trabajo lo mejor posible.
Esta bien señorita, no necesita pedirme disculpas por otra persona, no se preocupe yo aquí estoy para servirle y eso es lo que are.
-¡Está bien José Luis, me presento mucho gusto soy Gina!
Extiende su mano en forma de saludo y por educación se la acepto.
-Mucho gusto Gina -le dije extendiendo mi mano- ahora si me disculpas tengo que llevar esto a unos clientes.
-¡Claro, adelante!
Me retiro algo sorprendido por el comportamiento de la mujer ¿Qué es lo que quiere? ¿A caso información para la grosera de su amiga? O ella también cree que soy un juguete, pues bueno sea lo que sea no pienso darle nada ni dejar que jueguen conmigo.
Pese a lo largo que se me hizo el día, la noche se me estaba yendo volando ya que debido a que varios chicos descansan hoy, tengo más clientes que atender y entre tantas ordenes que entregar se me ha hecho muy corta y movida esta noche. En la mesa de Gina esta ves lo que se pide si se está consumiendo ella y sus acompañantes están siendo de lo más amables y educados, la cuenta esta vez se pagara al precio, pero no por eso es un valor bajo ya que solo piden lo más caro, esa mujer cada que sonríe siento que me está coqueteando y eso me incomoda pues realmente ella no es de mi tipo y aparte ha de ser igual que su amiga.
Por fin es hora de que me retire, hoy no vino Rubén así que por educación solo le mande un mensaje indicándole que era la hora en que me retiraba. Me despido de las personas a las que he atendido que al parecer aún se quedaran por más tiempo, les presento a la persona que me suple el resto de la noche, hago lo mismo en la mesa de Gina.
-Buenas noches señores y señoritas, mi labor por hoy a terminado, así que los dejo en manos de mi compañero Charly el los atenderá a partir de ahora.
- Y porque no te cambias y regresas a tomarte algo con nosotros? -dice Gina.
Sus acompañantes solo me ven.
-Gracia, pero debo retirarme ya.
-¡Vamos José Luis, solamente será una copa!
- Disculpe señorita, pero tendrá que ser en otra ocasión por hoy ya no tengo tiempo.
-Ok, está bien. Pero otro día no te iras solo así nomás -me gilla el ojo.
-Bueno los dejo, con permiso.
-¿Alguna novia te espera? -pregunta ella y yo solo la ignoro y sin más doy media vuelta para dirigirme al vestidor, cambiarme e irme a mi casa esperando poder dormir un poco mas hoy.