- Es extraño que Ramsi haya permitido que tu hermano viva aquí. No me convencía el hecho de que fueran hermanos, si ella provenía del norte, eso significaba que pertenecía a tierras enemigas y para vivir en paz, el gobernador de esas tierras, entregó a su hija como ofrenda de paz al faraón y llevar a cabo una tregua. - Oh, no. Él solo está de visita, Ramsi permitió que viniera. La verdad que nuestro soberano es un gran hombre, mientras no lo hagas enojar. Sólo me limité a sonreír, luego volví a poner mis ojos en Hernán, el cual me estaba mirando de una forma muy interesada y no me gustaba mucho. - Joven Hernán, ¿quiere usted decirme algo? Mi pregunta lo sorprendió y de inmediato se puso en guardia para responderme rápidamente. - No, señorita. - Me pareció que sí, ya que no ha dejado

