Capítulo 5: Kurt x Blaine.

1995 Words
Narra Blaine.   Le ambiente se puso realmente tenso. Nuestras miradas están cargadas de mucha tensión y eso no es algo bonito y más en la posición en la que me encuentro. Bruno y Paúl nos observaron por un momento, hasta que el señor Bruno tocio un poco y nos sacó de ese pequeño transe en donde nos encontrábamos sumergido. --¿Los dos buscan el trabajo? -nos preguntó. --¡Sí! Exclamamos los dos al unisonó, para después que nos dimos cuenta de que hablamos al mismo tiempo, nos miramos y después desviamos la mirada. --Bueno… Creo que estamos en un dilema-dijo Bruno. --¿De qué hablas? Si les…-él señor Bruno le dio un fuerte codazo a Paúl en un costado y este nos sonrió adolorido- ¿Qué creen que deberíamos hacer? -inmediatamente levanté la mano al escuchar eso- ¡Blaine! --Yo me merezco más el trabajo que él-señale a Kurt. --No lo creó. Yo merezco ese trabajo más que tú-los dos nos volteamos a vernos y nos acercamos a una distancia algo peligrosa. --¿Quieres que te rompa los huesos?... además, ¿Qué hace una persona aquí, que nunca ha visto artes marciales? -él me sonrió y se alejó un poco de mí. --Sabes… Desde que me mude y me vine para acá y después de aquella paliza que me diste, jure algún día vengarme de ti. Así que vi lecciones de karate hasta hace un tiempo… Y no dejare que te quedes con mi trabajo-su aura cambió demasiada, se puso algo oscura y su olor a alfa dominante, empezó a emanar de sus poros. --Yo me quedare con este trabajo-lo desafié. --Ya que ninguno de los dos puede quedarse con el trabajo, vamos a hacer algo-los dos miramos a Bruno muy confundido por que acaba de decir. --¿Qué quieres que hagamos? -le preguntó Kurt. --Una pelea amistosa. Él que gané, se quedará con el puesto y el perdedor se irá sin nada, ¿Qué me dicen? -lo pensé por un momento y sonreí. --Trato. Les dije y le extendí mi mano a Kurt. --Trato. Los dos estrechamos nuestras manos. --Como ya está decidido, acompáñenme. Los dos seguimos a Bruno a una habitación, la hay una sala de entrenamientos. Bruno nos miró y nos sonrió y por alguna extraña razón, esa sonrisa me recordó a algo o a alguien, pero no sé a quién. Nos miró por un momento y deje mi mochila al lado mío, al igual que él hizo con su bolso. --Prepárense-nosotros asentimos. Me fui a una esquina y de mi bolso saqué unos guantes, me los coloqué y saqué mi cinta negra y me la coloqué alrededor de mi cintura, me quité los zapatos y los deje a un lado y me acerqué a él. --Listo-le sonreí y el asintió con un leve sonrojo. --Ok, nada de golpes bajos y el primero que caiga al suelo, es el que pierde, ¿Entendido? --¡Sí! Bruno hizo una señal y los dos nos pusimos en guardia. Mire sus puntos débiles y sonreí al ver lo fácil que sería derribarlo al suelo, él comenzó a lanzarme golpes y yo los esquive muy fácilmente; lo mire a los ojos y pude notar una pisca de resentimiento por mí, por lo que paso hace años, yo suspire y una de esas que él fue a darme un golpe, le agarre el brazo y lo lleve a su espalda en un rápido movimiento, él soltó un pequeño quejido, pero después se soltó de mí. --No te lo voy a deja tan fácil-echó su cabello hacia atrás y fue hacia mí. No pude esquivarlo, así que me agarro desprevenido, se colocó atrás de mí y agarro mi brazo, lo colocó atrás de mi espalda y con su mano libre la coloco en mí cuello haciendo algo de presión, para que me rindiera. Mire las opciones que tenía a la vista y eran muy pocas para ser completamente sincero: pero tampoco se lo voy a dejar muy fácil y no perderé con ningún alfa. Prense mi brazo para que no lo pudiera mover más y hacerme algún daño y con mi otra mano agarre su puño y fui apartando su brazo de mi cuello para estar completamente libre de él. Cuando quité su brazo de mi cuello y él como sostenía al mío todavía atrás de mi espalda, yo le solté la mano le di la vuelta y lo agarre fuerte por atrás, rodeé mí otro brazo agarrándolo fuerte por su cintura, le di un lo radilla en su muslo y él se quejó, lo solté, volví a agarrar su brazo y lo tiré al suelo; me coloque encima de él e iba a darle el último golpe, pero Bruno dijo: --¡Alto! -me detuve antes de golpearlo y me levanté con mucha, sudado y con el corazón a mil-Blaine, ganaste-me dijo y como buen competidor que soy le extendí la mano a Kurt, para ayudarlo a levantarse. Al terminar la pelea, Bruno nos entregó unas toallas para secarnos el sudor de nuestros cuerpos. Al terminar, guarde todas mis cosas y fui con Bruno a darme el horario para el trabajo, ya que como tengo que ir a la universidad y trabajar, por los momentos el me los va a ajustar, hasta que le entregue mi horario de clases. Al terminar me dirigí a la salida y vi a Kurt con un Karatagi puesto. --¿Qué haces vestido así? -le pregunté. --Pues…-él se pasó la mano por la nunca y detrás de él salió Bruno. --Él trabaja aquí-me dijo Bruno con una enorme sonrisa en el rostro. - ¿¡Qué!? ¿Por qué no me dijeron? -Bruno se acercó a mí. --Quería medir tus habilidades y ver como lo hacías. Así que cuando vi que Kurt se retiraba, el me ayudo con todo esto-me quede completamente asombrado. Le sonreí a Bruno y levanté mi mano. --Buen trabajo, creo que esto será divertido-le dije muy feliz, el estreché su mano y al hacerlo, sentí algo raro, él me sonrió y aparté mi mano rápidamente. -Lo veo mañana-les dije y el asintió. Salí con un extraño sentimiento al estar cerca de Bruno y de Paúl, como si ya los conociera de alguna parte, como si ya lo hubiera visto en algún sitio es específico. --Qué raro… Salí del lugar buscando una para de autobús, cuando sentí alguien toar mi hombro, yo me di la vuelta y miré a Kurt, que salió del dojo con el Karatagi puesto. --Se me olvido darte mi número-me dijo y me entrego una tarjeta, la cual yo acepte. --Gracias…-le dije algo apenado y con las mejillas enrojecidas. --De nada, nos vemos mañana-él se despidió de mí y se fue, mientras que yo me di la vuelta con una sonrisa de oreja a oreja directo a la parada de autobús.     +****************+     Narra Melani.   Llamada.   --¿¡Qué!? ¿¡Cómo que se vieron!? --Parece que el joven Blaine fue a buscar trabajo, por órdenes del amo Duncan y el dueño resulto ser Bruno-inhale y exhale repetidas veces, ya que todo se está saliendo de control. --Voy a matar a Duncan-le dije enfadada. - ¿No viste nada raro cuando se vieron? -le pregunté, soltado un suspiro y tomando una gran bocanada de aire. --No señora.  Parece que ninguno se ha dado cuenta y no creo que se dé cuentan, mientras ninguno de nosotros interinemos-yo sonreí. --Ok, mantenedme informada. --Cómo usted diga-corté la llamada y busque asiento rápido.    Fin de la llamada.   --No voy a permitir que te encuentres con ti hijo Bruno… No lo voy a permitir.   Narra Bruno.   Regrese a casa con Paúl, los dos fuimos directamente al cuarto, nos quitamos los zapatos y nos tiramos en la cama a reposar un poco, para mañana, yo empezar mi trabajo y él el suyo. --¿Te disté cuenta, de que Blaine se parece mucho a ti? -yo volteé a verlo. --Claro que no, yo a su edad era mucho más apuesto y más rudo-le contesté, colocando mi cabeza en su brazo y abrazarlo con mucha fuerza. --Lo sé… Pero de verdad ese chico me recuerda mucho a ti-el me abrazo y hundí mí cara en su pecho. --Creó que sí. Además, es lindo y veo que le gusto a Kurt. -Sin querer comencé a llorar, él paso su mano por mi cabello, acariciándome cariñosamente. --Bruno… No puedes seguir así, creo que tienes que volver con la Dra. Méndez. No quiero que sigas llorando más, ya no lo soporto-Paúl me abrazó con algo de fuerza, volviéndonos los dos una bolita en la cama. --Lo sé… Pero, no puedo evitarlo. Yo, yo…ciento que falle. Cuando tuve la oportunidad de matarla, no lo hice y ahora me arrepiento mucho. Sencillamente no sé cómo quiere que no me ponga así: perdí a mi hijo por culpa de una loca y ahora descubro que es drogadicto, me ciento, como si un millón de piedras me estuvieran cayendo encima y aplastándome en una montaña de remordimientos y cosas que podía haber hecho para evitar todo está maldita situación que me tiene completamente mal, devastado y acabado… Pero yo la encontrare y le retorceré el pescuezo, acabare con ella hasta no dejar rastro de lo que una vez fue. --Bruno…-subí la cabeza para verlo mejor. --Dime. --Te amo. --Yo también. Él acaricio con su pulgar mi pómulo izquierdo, pasando la yema de su dedo con mucho cuidado. Se fue acercando a mí poco a poco hasta juntar nuestros labios en un beso eléctrico como si fuera la primera vez. --Paúl…Ang… Comenzó a besar mi cuello, mientras una de sus manos se metía por mi pantalón. Paúl y yo comenzamos a desvestirnos y despojarnos de todo el peso de la ropa, para tener un momento íntimo, pero la puerta se abrió de golpe. - ¡Hola! ¡Ya llegué! -grito muy fuerte Elliot. Paúl y yo nos vimos y después nos cubrimos muy rápido con las sabanas. --¡Toca la puerta antes de entrar! -le grite molesto. --Perdón, es que…yo pues…eh, mejor los dejos hacer sus cosas-salió del cuarto completamente sonrojados al igual que nosotros por está vergonzosa situación. --¿Continuamos? -me preguntó Paúl y yo asentí…     Narra Blaine.     Llegué cansado a la casa, ya que después de salir de la entrevista de trabajo, me fui con Cameron y Jane un rato a la playa, dónde nos encontramos con unos “amigos” que nos invitaron a tomar unas “cuantas” cerveza. Entre a la casa y al hacerlo y aroma a rosas y canelas, se metieron en mi nariz. Sentí una especie de excitación y un escalofrió recorrió toda mi espalda. Con cuidado entre a la casa, cerré la puerta tras de mí y me di unas cuentas palmaditas en la cara para salir de mi transé. Solté un largo suspiro y cuando iba a entrar a la cocina, me encontré con Duncan, que esta semidesnudo, ya que solo trae un short corto para dormir y no está sin camisa, con una toalla entre sus hombros. --¿Cómo te fue?, ¿Conseguiste el trabajo? -sentí mi cara arder y comencé a olfatear. “¡Mierda!” De inmediato me tape la nariz.       --¿Qué pasa? ¿Por qué estas rojas? -él intento acercarse a mí y yo lo aparte. --No, no, no…-corrí directo a mí cuarto y le pasé llave. - ¿Qué está pasando? Esto debe de ser la borrachera: ¡Si, eso es! Sentí ese olor de nuevo, y me alarme demasiado, ya que cuando un omega (Ósea yo) presiente el olor de un alfa (Ósea él) significa que son parejas destinadas y yo no puedo ser pareja de, ya que es mi primo.   Continuara…    
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD