Un poco más Su abogado había llegado y debían vestirse y salir de la habitación. Como si ella fuera su esposa lo ayudo con la corbata y pronto estaban listos para encontrarse con el abogado. Cuando ya estaban cerca una llamada entró en el teléfono de Henry así que le dijo a Aneli que se adelantara mientras él atendía la llamada. Mientras él hablaba en alemán, Aneli se dirigió hacía el lugar que le había indicado el magnate que estaba a pocos metros. Al entrar un hombre con canas en ambos lados de sus orejas, alto y apuesto, la miró con arrogancia y la hizo sentirse mal. -- Disculpe preciosa, no imaginé que Henry eligiera como canguro a una mujer tan joven y tan atractiva -- Después de que termine su trabajo aquí, yo puedo... ¡Tú sabes! -- Podríamos pasar unas semanas maravillosas

