Lo había vuelto a ver, estaba felizmente asombrada por haber tenido la oportunidad de verlo así sea a la distancia. Samantha se encontraba en los alrededores del jardín lateral de la mansión, cosa que hacía a menudo mientras no tenía quehaceres por terminar, y ese día su ama se encontraba fuera desde antes de mediodía, así que tomó un libro y salió a sentarse debajo de un árbol, no obstante sentía algo que la mantenía inquieta y alerta. En lo que escuchó los cascos de los caballos y las ruedas del carruaje acercándose, prestó total atención al llamativo blasón que tenía la puerta del ornamentado transporte, por obvias razones no lo reconoció pero le pareció algo muy bonito y elegante, de allí observó como descendía la Marquesa de Wrightwood, y casi se le cae el alma a los pies cuando apare

