—¿Qué pasa, Danais?—Me acerqué a ella, sentada en la cama, con Julen sobre sus piernas, este se movía y hacía sonidos muy agradables, llevándose una mano a su boca.—Estás muy seria. —Siento que algo no está bien en todo esto. Me siento, como si fuera culpable de algo. Como si hubiera hecho algo malo, pero no sé qué. Siento culpa, angustia. Ya estábamos listos los cuatro, habíamos desayunado y solo esperábamos a que Rick pasara a recogernos, íbamos con tiempo de sobra. —¿Por qué te sientes así? Ayer estabas bien, feliz porque estábamos en un nuevo hogar, con nuestros hijos. ¿Qué es lo que sientes que está mal? ¿No te gusta la casa? No temas de decirlo, podemos elegir la que quieras, en la que más te sientas cómoda. ¿Es el lugar? ¿Quieres que miremos otras casas? ¿Te parece muy pequeña?—s

