MARISOL Tom y yo estábamos en el baño del jet privado y nos estábamos quitando la ropa. Tiré mi sudadera con capucha y Tom me quitó los pantalones de chándal antes de empujarme contra la pared, colocándose de pie sobre mí. —Nunca he tenido sex0 en un vuelo—, dijo con una sonrisa burlona. —No seas la causa de un accidente aéreo—, me reí antes de que me desabrochara el sujetador y atacara mis pechos con besos y masajes. Gemí mientras él seguía chupando mi piel y presionando su erecci0n contra mi c0ño ya palpitante, pero intenté estar callada porque los demás podían oírnos. —Sé ruidosa, nena. Hazles saber a quién perteneces—, dijo con voz ronca antes de pasar sus besos de mis pechos a mi cuello. Me los quitó y luego se deshizo de sus pantalones y calzoncillos. Sacó un cond0n del bolsi

