Isabela había pasado una noche de locos, pero verdaderamente ardiente, le dijo a Raúl fingiendo que se sentía un poco mal, y que necesitaba dormir, Raúl le dijo que necesitaba estar a su lado y que no lo viera como un amigo, que es necesario que estén juntos porque ella lo necesita entonces Raúl le dijo que la amaba y ella no le respondió y colgó.
Colgó porque moría de ganas por recordar lo lejos que había llegado esa noche con Raúl, entonces mordía su almohada de las ganas de tenerlo mientras se tocaba imaginando lo que habría hecho si continuaba, la noche.
Su puerta cerrada con seguro, puso algo de música para tener libertad, mientras se tocaba hasta llegar al clímax del placer.
Raúl por su lado estaba peor, no podía olvidar y aunque estaba confundido porque no sabía si Isabela estaba ofendida o no, a la verdad no le importaba, a los hombres no les importa eso, aunque muestren respeto y empatía y no aguantó las ganas y tuvo que hacer lo mismo, y lo hizo una y otra vez hasta donde pudo, y llegó a ser vencido por el sueño, no le quedaba más que una fotografía que encontró en las r************* de Isabela en la playa y con eso resolvió su problema, mató sus ansias de por esa noche.
Ya es un nuevo día e Isabela todavía sigue recordando las travesuras de la noche anterior, estaba en la tienda de sus padres y ese día le tocó ser la cajera, pintaba ser un buen día hasta que para ella fue mejor de lo que pensaba cuando escuchó los metales de la puerta sonar y se llevó una tremenda sorpresa , era Máximo el profesor de la universidad quien había ido a la tienda con la supuesta intención de comprarse una camisa, entonces caminando hacia Isabela y mirándola a los ojos fijamente le pidió que le ayudará a buscar un número de camisa.
—Estimado profesor qué le trae a usted por acá en este día lluvioso, ¿cómo puedo ayudarle? ¿solo necesita usted una camisa? cuidado se necesita usted algo más,
Entonces máximo sonrío y le dijo: Hola Isabela, qué casualidad encontrarte por aquí, dime algo ¿vives aquí? o ¿solamente trabajas?
—Entonces Isabela le dijo —vivo aquí y también trabajo aquí en esta tienda de mis padres y he estado aquí desde que era una adolescente.
—Vaya, interesante Isabela— dijo máximo veo que estás igual de hermosa cómo estás en la universidad
—Muchas gracias profesor— contestó Isabela, la cual no había desligado su mirada de él.
Recordó lo atractivo que es y lo mucho que a la verdad le gusta, Máximo estaba vestido con una camisa de rayas blancas y negras, pantalón muy fino y de zapatos muy formales, Máximo siempre anda bien vestido y usa perfumes de olores fuertes de hombres que llaman la atención de cualquier mujer a distancia, aparte de que siempre anda limpio y eso a Isabela le encantaba, máximo vio una camisa de color rosado de lejos y le dijo a Isabela que le gustaba esa camisa entonces le pidió que por favor se la mostrara, Isabela estaba sentada en la caja casualmente estudiaba la clase de ciencias Políticas que había recibido el día anterior, Máximo muy atrevido se acercarse a ella la miró a los ojo, puso sus manos en su barbilla y dijo: aparte de hermosa se ve que eres una joven muy estudiosa tuve una novia que era estudiante tuvimos que terminar porque odiaba la limpieza.
Cuando Isabela escuchó esto comenzó a sonreír pues esto les resultó ser gracioso aparte de que él lo hizo con la intención de que ella se riera y supiera que a él no le importaba estar en una relación con una estudiante, entonces sonriendo le dijo al profesor;
—verdaderamente usted es algo atrevido— dijo Isabela.
— Alguna estudiante, ¿cómo es posible? bueno de seguro a ella era muy afortunada, pues es usted un hombre muy preparado, elegante y sexy.
Máximo quedó algo sorprendido no pensaba que Isabela de manera inconsciente iba a declarar que él le gustaba, entonces máximo guardó silencio y la miró fijamente a los ojos y simplemente y simplemente dijo:
—Sí muy lindo y soltero, qué problema eh, esperando que alguien tan hermosa como usted me haga caso.
Entonces Isabela sabiendo que se derretía también por él a pesar de haberlo conocido hace un día simplemente le dijo:
- Se sorprendería profesor si supiera.
una vez más Isabela le dio una señal a Máximo que realmente él tenía que captar, pues era una declaración directa de amor de manera indirecta e inconsciente, al decir estas cosas Isabela cayó y ni cuenta se dio que había declarado su amor al máximo sin ni siquiera haberse dado cuenta motivada por sus instintos y sentimientos internos que querían atarlas a él, pero lo que más la confundía era pensar y saber que hay otro hombre que también le gusta y que quiere estar con él aún no en el momento, pero Máximo se les resulta ser más atractivo porque es lo prohibido y de seguro le agradaría a su familia, tal vez con él no dudaría en tener una relación.
Isabela estaba algo distraída y pensaba en las cosas bonitas que podía formar con el profesor, ya se estaba haciendo un mundo de ilusiones como si realmente el futuro y el amor se viera a tan poco tiempo y a simple vista.
—Bueno, profesor vamos por la camisa, esta es una camisa de marca que es Oscar de la Renta ¿puede usted pagarla?
—Primero dígame usted cuánto cuesta—dijo Máximo y yo le diré sí puedo pagarlo, no tengas miedo y dígame lo que cuesta yo tengo lo suficiente para comprarle a usted muchas camisas y otras cosas más que pudiera tener tan bien.
—Cuesta 400 dólares profesor y es una camisa muy cara, mi padre la trajo de Estados Unidos directamente comprada por él, no te preocupes Isabela quiero esa y también quiero la blanca, entonces máximo le pidió que le permitiera probársela en algún lugar pero lamentablemente la tienda no tiene probador de ropas entonces en ese mismo instante llega su padre y le preguntó a Isabela que quién es el apuesto joven que habla con ella con tanta confianza entonces Isabela dice que es el profesor de ciencias políticas de la universidad que fue a comprarse una camisa, entonces para Marck el padre de Isabela fue muy gratificante saber que un maestro de la universidad fue a su tienda a comprar una camisa pero Marck desde antes de entrar a la tienda pudo observar por el cristal a Máximo coqueteando con ella pero no podía confirmarlo, pero al saber que es él que era un maestro de la universidad, no le importó mucho y entendió que si su hija tenía algo con él , pues para ella sería conveniente a la vez se entendía también que había una gran diferencia entre Raúl y Máximo delante de Marck, entonces Marck le preguntó máximo donde había hecho sus estudios y cuántos años tenía de experiencia, máximo de manera muy educada respondió a sus preguntas y le dijo que había estudiado en Harvard que tenía cinco años impartiendo docencia, entonces le dijo Marck a Isabela que tuviera la gentileza de llevarlo a casa para que se pudiera medir su camisa, mientras él se quedaba cuidando la tienda.