—Tu madre fue muy gentil con nosotros hoy —dijo Louisa. —Lo sé, y también tenías razón, no recordó nada de lo que pasó ayer —dijo Leonardo. —No me tocó, por eso no se acordó. —Sí, solo dale una oportunidad. —No pienso separarte de tu familia, además de que ella necesita mucho de ti ahora. —Mañana la visitaremos si te parece bien, quiero pasar el tiempo que nos queda con ella también. —Me encantará acompañarte. Ingresaron al auto y regresaron a la suite del hotel. Ramiro no se encontraba dentro por lo que tendrían la suite para ellos solos. Se sentaron en las sillas que estaban ubicadas en el balcón. —El Wyndham hotel es demasiado hermoso —dijo Louisa—. Tienes buenos gustos para las suites. —¿No la consideras muy ostentosa? —Sí, pero es normal, eres accionista de una empresa… —Lo

