Mientras tanto en el reino de los lobos la fiesta de unificación había llegado, Oksana tenía herida en los pies y alguna parte del cuerpo por llevar la vestimenta de la reina incluso para dormir, pero tenía que acostumbrarse a esos vestidos largos, maquillaje, peinados y zapatos altos, quería impresionar a todos, esa mañana estaba feliz porque finalmente saldría de la habitación donde la habían tenido encerrada, podría ver a Lucián y estar junto a él. –Necesito el vestido dorado para esta noche –le habló a la Omega que llegó a dejarle el desayuno. –¿Está noche? –Por supuesto, es la fiesta de unificación y debo llevar el vestido dorado, la reina Luna siempre lleva el vestido dorado. –Oksana, piensas ir a la fiesta de unificación en tu estado. –Yo soy tu reina Luna ahora, que no se te o

