Apenas pasaron un par de minutos y Skyler estaba impaciente por la situación, veía a cada momento hacía la puerta, pero nadie aparecía, miraba a los demás, Semira y Rode estaban caminando mientras que Franz estaba sentado viendo al cielo, no entendía cómo podían estar tan tranquilos, ella estaba al borde del colapso, necesitaba hacer algo. –¿Qué tal si empezamos nosotros? –propuso –. Podemos entrenar juntos. –Ni siquiera tenemos un plan de entrenamiento y los hemos citado –comentó Semira –. Estaría bien hacer uno. –Para hacer un plan de entrenamiento necesitamos saber qué es lo que harán y cuáles son sus habilidades –aclaró Rode. –Podemos empezar con nosotros, una práctica –comentó Semira –. Franz y Skyler pueden pelear para medir sus habilidades. –¿Yo? –dudó Skyler –. Pero no sé

