Sonrió solo un poco, era de conocimiento público que lo hacía solo para que confesaran a la primera, agilizando el proceso. Me daba mala sensación estar aquí...estaba en el corazón podrido de la sociedad. —No estés nerviosa. — dijo suavemente, pero en el fondo de su mirada, se notaba la impaciencia, alce una de mis cejas en respuesta. — ¿Por qué debería estarlo?— contraataque, ella borró cualquier aspecto amistoso o dulce de su rostro, formando una recta línea en sus labios. Eso era lo que necesitaba, que la encarará para que mostrará su verdadera cara. No iba contra ella, iba contra sus actos como policía. —Creo que es obvió Helian, eres la principal sospechosa. Digo no todos los días te arrestan. — dijo sería sin cuidado. Hice un gesto con la mano quitándole importancia. — ¿Por qué

