NARRA JAINA:
El día siguiente comenzó ajetreado, vino una cliente buscando un cuadro que había visto en exposición y se había quedado enamorada de el, el cual ya no estaba porque se trataba de uno de los tantos que tenia, como no, ojitos. Eso me puso de malas.
Trate de convencerla de ver otras obras igual de buenas, pero la mujer era insufrible. Para dejarla tranquila le propuse comunicarme con ella al día siguiente para ver si podía conseguir su amado cuadro. Eso implicaría tener que rogarle al idiota sino se presentaba al medio día.
La mañana paso volando y pronto se hizo las cinco de la tarde sin siquiera haber almorzado, el idiota que no vino, y el abogado me informaba que tendría que presentarme en su despacho mañana por la mañana para hablar de la demanda contra la yegua.
Mas cosas me pondrían de los pelos. Necesitaba desahogarme pero primero tendría que dirigirme a la casa del zaparrastroso de mi hechicero para gritarle unas cuantas cositas.
Llegue a la casa y ni me moleste en golpear entre como pancho por su casa y me dirigí hacia el sótano, si fuera una caricatura se vería el humo saliendo de mis orejas. Baje las escaleras y de nuevo el video, cuadro, pincel en mano. La imagen me daban ganas de revolcarlo por el suelo, pero me contuve.
_oye idiota, te espere y no apareciste! -le grite.-
Esta ves si logre asustarlo porque saltando casi tira todo, y dándose la vuelta me dirigió una mirada asesina.
_nadie te enseño a tocar verdad, como te atreves a entrar así sin siquiera anunciarte!
_va!, no me vengas con esa ahora y dime que fue lo que tubo tan ocupado para no aparecer con mi cuadro?
_piensas que yo estoy colgado de un reloj! no tengo ni la mas remota idea de que hora es!
_te estuve esperando, encima una loca fanática de tus cosas me volvió loca toda la mañana porque no estaba el cuadro que quería llevarse a su casita de princesa! -le seguí gritando-
_me esperabas? quien te piensas que soy, de tu propiedad?
_si!! eres mío! tu trabajo debe estar en la galería! -le marque para que no piense que me estaba muriendo por el.-
Se quedo callado mirándome sin decir nada, eso me frustra, luego se da la vuelta para seguir en su trabajo. Ha! lo voy a matar! cuando estoy por salir me dice
_tienes ganas de comer algo? -que? lo mire con cara de póker.-
_me tomas el pelo?
_si quieres que hablemos de negocios será mejor que lo hagamos comiendo porque con el hambre que tengo no seré capas de procesar nada.
A bueno el rumbo que toma me gusta.
_yo también no e tenido tiempo de almorzar, quieres que pida algo?
_te pediría que te desnudes y poses para mi pero eso aumentaría mi apetito.
_no te paces y recuerda que soy la jefa.
Sali a trompicones pensando en la idea de cuan apetitosa le seré. No creo que mas de lo que el a mi.
Como tenía ganas de comer pastas llame un restorán italiano y pedí ravioles con salsa de champiñones, una buena botella de vino rosado para acompañarlo y como la golosa que soy también adjunte que mandaran dos porciones generosas de tiramisú.
Cuando llego la comida busque en la cocina los u tencillos para la comida y como no encontré las copas, tome unos vasos de vidrios al parecer eran caseros. Bajando la escalera con todo en mano para no hacer tanto viaje, casi tropiezo con algo a lo q mi hechicero me tomo de un costado amortiguando la caída y logrando ponerme a salvo.
_gracias, casi me parto en el piso y así parecería una escena de crimen en ves un estudio de arte.
_siempre eres tan graciosa?
_pero si no es para reírse.
_si, por eso.
_bueno a comer, no se si te gustan las pastas pero como eres un idiota jodete si no.
Mientras acomodaba todo para comer me miro enarcando una ceja.
_que?
_nada, estas loca lo savias?
_si, pero eso no te quita lo idiota, hechicero.
_dime eso otra ves y te parto la boca! -me amenazo señalándome otra vez con su pincel.-
_que cosa? idiota o hechicero?
_vos lo quisiste!
Tiro el pincel y tomando mi rostro acerco su boca a la mía para tomarla sin contemplaciones. Su beso fue con rabia al comienzo y cuando sintió la rendición a sus labios, se volvió desesperado y tierno a la vez. Cuando se separo de mi los dos estábamos jadeando y nos mirábamos con deseo. Separe la vista de el para dirigirla hacia la comida, y tomando los platos serví un poco para cada uno, cuando le pace el plato me miraba con arrepentimiento en sus ojos.
_no me mires así que los dos sabemos que lo queríamos.
_de donde saliste?
_todavía no sabes como se hacen los bebes?
_no me refiero a eso, otra en tu lugar no lo reconocería.
_yo no soy otra, hechicero! yo soy así y si no te gusta pues dilo ya!
_me gustas así y cuando te pones hecha una fiera me hierve la sangre de deseo.
_eres un idiota!
Le dije para picarlo y entre risas volvió a aferrar mi cara para fundirnos en un beso lleno de hambre. Bajando sus manos recorriendo la figura de mi cuerpo llevo sus manos hasta mi trasero y tomándome en vilo se ubico en una especie de mecedora. Sentada a horcajadas sobre el, sentía su increíble bulto crecer entre nosotros. Baje mis manos hasta la abertura de su cinturón y con un movimiento torpe logre sacarlo de mi camino para poder acceder al cierre del pantalón, mientras el levantaba la falda de mi traje hasta mi cintura. Cuando libere su m*****o me ubique de forma que al correr mi braga pudiera introducirlo lentamente. Fui cayendo lentamente hasta quedar bien empalada soltando ambos un jadeo cuando así paso. El apoyo sus manos en mi cadera para ayudarme con los movimientos y lentamente comencé a mover mis caderas sin apartar la mirada de sus ojos de jade.
Llegamos juntos a un exquisito orgasmo que luego sin apartarse de mi sigue besando mi cuello, mis labios mientras tironeábamos de nuestras ropas para lanzarla donde sea que callera.
Estábamos hambrientos de deseo y así estuvimos un par de horas saciando nuestra necesidad del uno con el otro.
Entre tanto paramos para comer los ravioles que ya se encontraban fríos paro ni cuenta nos dimo cuenta y con el tiramisú, mejor no digo nada solo que estaba exquisito.
Cuando me estaba vistiendo recordé para lo que había venido y me fui muy, muy por la tangente.
_traje el nuevo contrato quiero que lo leas bien y si estas conforme por favor házmelo saber, de lo contrario mandare a la princesita Sofia con tu agente así no pierdes la venta de tu cuadro.
_enserio volverás a tu papel de acá no pasa nada?
_vine por eso y bueno mi cuadro, pero me llevo mas que eso.
_ de repente me siento usado, eso es lo que soy para ti un trapo al que usas y luego tiras?
_te portas como una nena, y no, no eres eso y lo sabes bien. Pero estoy confundida, no quiero esto, mi vida se vasa en aviones de acá para allá, este tiempo que llevo acá es por el simple echo que me cruce con una yegua, pero cuando encuentre un buen reemplazó me iré.
_pero...
_déjalo no arruines el momento por favor.
_esta bien, tienes razón soy una nena, mátame por eso. Leeré tu maldito contrato y te llevare la pintura. cierra la puerta cuando salgas.
_bien te estaré esperando.
Sali con un nudo en la garganta, de verdad que me gusta, pero si soy realista no puedo tener nada con el ni con nadie solo momentos.