HyukJae tomo la taza con café llevándolo a su boca mientras leía el periódico escucho unos pasos entrar a la cocina y levanto la mirada encontrándose con su pareja, lo observo completamente haciendo que las mejillas del menor se tornaran rojas.
— ¿Sucede algo? —
— ¿Esa es mi...camisa? —Le pregunto señalando la camisa blanca.
— S-si —Contesto nervioso — ¿te molesta? Si quieres puedo cambiarme —
— No, ni se te ocurra —HyukJae dejo el periódico sobre la mesa junto a la taza casi vacía —, ¿sabes lo deseable que te ves? —Le pregunto tomándolo de la cintura.
— No lo se...tu dime —El menor enredo sus manos en su cuello.
— Tan deseable que podría hacerte el amor encima de la mesa justo en este momento —Contesto, y unió sus labios.
El pelinegro bajo sus manos hasta los glúteos del menor gimiendo gustoso al darse cuenta que su pareja no llevaba nada a parte de la camisa. Lo levanto del suelo subiéndolo a la encimera de la cocina.
DongHae enredo sus piernas en la cadera del mayor acercándolo más a su cuerpo cuando el aire les hizo falta se separaron, el pelinegro bajo sus labios al cuello del menor mordisqueando las marcas que le había hecho durante la noche y parte de la madrugada.
— D-disculpe señor Lee...—La voz de una de las empleadas hizo que se separaran.
DongHae escondió su rostro en el cuello de su pareja, sintiendo sus mejillas arder debido a la vergüenza.
— ¿Qué pasa? —
— La señora Kim Taeyeon se encuentra aquí —Informo la señora.
"¿Kim Taeyeon?" Pensó el menor tratando de recordar, un pequeño Déjà vu llego a su mente.
— Dile que voy enseguida, gracias —
— Si, señor...con permiso —
DongHae se separo del mayor mirándolo con el ceño fruncido.
— ¿Qué sucede? —Le pregunto Hyuk.
— Como que... ¿que sucede? —DongHae se cruzo de brazos —, ¿qué hace esa mujer aquí? —
— No lo sé, cariño —Contesto el pelinegro.
— Aja claro —Contesto el menor.
— Oye en serio, amor —Tomo su rostro dándole un beso castamente — escucha...iré a ver que desea y cuando se vaya, tú y yo podemos salir a algún lado ¿te parece? —
— ¿Lo prometes? —Pregunto con un puchero en sus labios.
— Lo prometo —Le dijo Hyuk, bajándolo de la encimera y besando por última vez sus labios.
***•••***
HyukJae entro a la sala mirando a la bella mujer.
— Buenos días, HyukJae —Saludo con una leve sonrisa — ¿Cómo estas? —
— Buenos días, Taeyeon...estoy bien, ¿y tú? —Pregunto
— Bien —Respondió, pasando un mechón de su cabello detrás de su oreja y una sonrisa tímida apareció en su rostro —, d-disculpa por venir sin avisar —
— No hay problema, escucha no quiero sonar grosero pero ¿qué estas haciendo aquí? —
— Bueno, es que como hoy es domingo...me preguntaba si quisieras salir conmigo...y-ya sabes como amigos —Contesto con las mejillas con un pequeño sonrojo.
— Taeyeon —HyukJae dio un pequeño suspiro —, perdóname pero...ya tengo planes con alguien más —
— Oh...¿en serio? —Taeyeon suspiro decepcionada —...¿p-puede ser otro día? —
— Taeyeon...—
—¿Hyukkie? —Tanto HyukJae como Taeyeon miraron al pequeño castaño que salía de la cocina.
La rubia miro sorprendida al chico que vestia una camisa del mayor.
— DongHae —Dijo HyukJae.
— Creo...creo que es mejor que me vaya —Habló ella mirando al pelinegro —, nos vemos mañana en la oficina —
— Claro —Respondió — te acompañó a la puerta —Añadió tocando por unos segundos su cintura.
DongHae los miro irse, se cruzo de brazos y bufo.
“Genial...ahora tengo que lidiar con una viva”
Se dio la vuelta, golpeando su rodilla con el pequeño mueble provocando así que se cayera un marco. Lo tomo con cuidado de no herirse, le dio vuelta y se quedó mirándola.
“Era muy...hermosa” Pensó mientras miraba la foto de Hyoyeon vestida de blanco y a HyukJae mirándola como si fuese la piedra más preciosa del universo.
Una mano tomo el marco de repente, miro hacia arriba encontrándose con la mirada de reproche de la misma mujer que los había encontrado en la cocina.
— ¿Qué ha hecho? —Le preguntó.
— F-fue un accidente —Respondió mientras se ponía en pie.
— Mi niña Hyoyeon —Susurró la mujer con nostalgia. Y luego lo miro —, es una lástima que haya muerto...ella y el señor Lee eran muy felices —Agregó — Aún puedo recordar cuando los señores se enteraron que serian padres...se alegraron mucho. Él la amaba con todo su corazón —
— Lo imagino —Susurró Hae.
— No lo creó —Respondió ella —, estoy completamente segura que NADIE podrá reemplazarla en está casa...ni en el corazón del señor, con permiso —
DongHae bajo la mirada, sintiendo como sus ojos se llenaban de lágrimas. Negó con la cabeza, y limpió esas traicioneras gotas saladas que habían salido.
“HyukJae me ama” Pensó dándose fuerza a si mismo.
No dejaría que las palabras de esa señora le hicieran dudar del amor que HyukJae le tenia. El pelinegro se lo había demostrado muchas veces, lo había preferido a él antes de YoonA. No dejaría que el simple recuerdo de esa mujer le hiciera infeliz.
“Los muertos no regresan...”