…podía ver como todos los soldados peleaban hombro a hombro, sudando, conteniendo la respiración, y disparando sin descanso hacia la misma dirección… se podía ver el humo de las armas mientras los casquillos caían al suelo y se escuchaban el resonar de las balas atreves de todo el bosque y los ladridos de los lobos y sus chillidos al caer muertos cubiertos de balas. Mientras más disparaba más de ellos aparecían, recuerdo como gritaba de la emoción y algunos de mis soldados comenzaban a maldecir a los lobos mientras más se acercaban. Cuando más se acercaban más comprometían nuestra posición, asique termine por dar la orden de que todos los soldados que pudieran tirar granadas las utilizaran inmediatamente. Entonces las explosiones comenzaron a sonar por todas partes y se podía ver como l

