Penélope Estoy cansada de que el imbécil de mi hijo me mantenga supervisada dentro de mi propia empresa, ya estamos en mejor estado y aun así insiste que es necesario que sus empleados se sigan ocupando de las operaciones por varias semanas más. Aparte, ya me entere de que se casó con la naca insignificante, esa muerta de hambre se está convirtiendo en un verdadero dolor de cabeza por lo que tendré que encargarme de ella mientras consigo la forma de hacer que mi hijo muera mágicamente en la mesa de operaciones. Luego mi nuera seguirá sus pasos, la pobre morirá de tristeza y de dolor, y por ser el único familiar con vida luego de comprobar nuestro parentesco podre convertirme en la heredera de mi hijo. Volveré a tener mi posición, regresaré con más valor que antes y los que

