Dos días después, necesitaba verlo, no me importaba mucho lo que ocultara, porque todo el mundo ocultaba algo, ¿cierto? después de todo... ¿Qué podría arruinar lo nuestro? La respuesta llegaría sola… capaz estaba casado, pensaba yo, en ese caso todo tendría que terminar, ese era el límite que nunca debía pasar, podría ser todo pero ser una rompe familias, no. Jamás. Al llegar encontré la casa vacía, ni siquiera Cleo rondaba. Miré la puerta de esa habitación. Seguía cerrada con llave, pero yo quería saber lo que guardaba ahí. Fui a la cocina; tomé dos cuchillos sin saber lo que debía hacer. Sólo al estar frente a la puerta comprendí lo absurdo que era, enseguida los devolví, estaba siendo ridícula, pero estaba frustrada. Una mariposa rondaba por la cocina, daba vueltas a mí alrededor, me

