Brunei, suite de la firma Blasset y co. A pedido de Beatriz, Nicolás se dirigía a ver a su padre, cada tanto, los empleados le detenían para darle la bienvenida. Cuando entró al fin, lo primero que llamó su atención era lo cansado que se veía. Luego de saludos, su padre le enseñó el nuevo video publicitario para El Roble, la cadena hotelera de la familia, que hasta ese día contaba con quince sucursales en todo el mundo. —¿Algo que decir? —Es perfecto. —Es porque tengo el mejor equipo publicitario trabajando para mí, pero no es suficiente. —No me necesitas para eso, como acabas de decirlo, tu equipo es de excelencia. —Termina la carrera y trabaja para mí. Beatriz se lo había advertido, que su padre no iba a ceder hasta que ocupara su lugar como futuro heredero, pero tenía otros

