El camino a la pista me parecía irreal, mi cabeza se llenaba de preguntas, no sabia si realmente me llevarían a casa, o solo se trataba de algún tipo de juego, la carretera parecía hacerse cada vez mas larga. - ¿Falta mucho? – Pregunte con una mezcla de desesperación y nervios. Me sentía como una niña desesperada por llegar al parque de diversiones, haciendo cada cinco minutos la misma pregunta, pero sabia que si no la hacia, mi corazón se saldría del pecho de tan rápido que latia. - En unos mintos mas llegaremos señorita, tenga calma. – Dijo el hombre al volante. Parece que en esta profesión es requisito no sonreír, tenia una expresión seria. - Gracias. Baje la ventanilla y recargue mi rostro sobre ella, observando el paisaje, a lo lejos se podía ver la ciudad, llena de luces

