~Capítulo 5~ Señorita.

1651 Words
°Narra Lorens Dannys° ~Minutos antes… ~ —Déjame informarte que no te ves hermosa —me giro a ver a Alex y hago un gesto desagradable —un patito feo en esta ocasión, no se ve como un cisne. Mis ojos ya se encuentran volteados como el exorcista, y definitivamente no soporto a este idiota. —¡Au! —grita de dolor. —¡O te callas o seguiré haciendo esto! —le digo pisando con mi puntiagudo taco su enorme zapato de charol —no me busques porque hoy quiero estar pacifista. —ok, ok —refunfuña vencido al haberlo fulminado con mi gesto —no te molestaré, que amargada y pensar que tienes cara de inocente y ante los demás te haces ver como un ángel. —le muestro mi puño y él agacha la mirada. —ok, entendí, me rindo, no te molesto más. Río un poco por su cara de tonto y me tiro hacia atrás en el asiento de la limusina, mientras trato de respirar con este vestido que me está prácticamente sofocando. Miro a Alex y al fin se distrajo viendo las r************* en su celular, él y yo, somos amigos desde que llegué a la agencia, quiere decir que Libeth también es su representante; en aquel entonces él llevaba pocos meses también, es un grandioso cantante y actor. Hace cuatro meses hizo su debut y le está yendo demasiado bien, incluso consiguió un papel coprotagónico en una novela televisiva; ambos sabemos nuestros altos y bajos, hasta nuestros secretos, así que no temo mostrarme en frente de él como realmente soy e igual es en viceversa. El día de hoy, estoy a su lado como su acompañante para un acontecimiento importante, Libeth nos dijo que me beneficiaría hacerme conocer antes las personas de este evento y con la fama y ayuda de él, atraeré más miradas a mí. —Llegamos —nos dice el chofer. —Es hora de actuar mi patito —yo ruedo los ojos, porque es muy infantil y bueno lo entiendo por su edad, él tiene 25 años, pero por su altura pareciera de más; es muy simpático no lo puedo negar, sus ojos cafés oscuros, perfil perfectamente varonil, cabello marrón y su tez tan blanca lo hacen el chico que todas las jovencitas quisieran tener y sí, “jovencitas” porque para mí es solo un niño creído, sin embargo, congeniamos bien. Asiento sonriente con mi rostro dulce y el valet parking nos abre la puerta. Alex sale primero y los reflectores apuntan hacia nosotros, salgo elegantemente sonriendo con mis altos aires, y camino como una sotisficada dama. Entrelazamos nuestro brazo y avanzamos a paso lento, cuando de repente me percato que el chico bien vestido acompañado de una hermosa y altísima mujer, que se encuentran más allá de nuestro frente, voltea. Mi respiración me falta y no puedo pestañear, estoy parada como si mi cuerpo fuera de concreto y no logro avanzar, él se gira y sigue su trayecto, como si nada. «¿Me acaba de ignorar o me lo estoy imaginando?» —¿Qué haces Dannys? —me susurra Alex entre dientes —estamos de pie como tres minutos, reacciona de tu petrificación y avanza que vienen los demás invitados. Sacudo mi cabeza, y ellos ya no están en la alfombra roja. «¿Tan rápido entraron?» O perdí la noción al quedarme pasmada. Velozmente despierto y seguimos nuestro trayecto siguiendo mi papel. *** —¿Me hiciste sudar en frío Lorens que pasó? —niego con la cabeza. —Nada, prefiero no hablar de eso —conversamos en voz baja mientras nos adentramos al enorme salón. Admiro el lugar y visualizo a los personajes importantes que donarán el día de hoy por una gran causa; actores, modelos, empresarios y directores reconocidos, eran parte del ambiente altamente distinguido. —Ya me lo dirás después estoy seguro —dice de forma arrogante y yo me contengo de no darle un pellizco, a este niño tonto. Alex comienza a saludar a todos, supuestamente es un hombre demasiado educado y carismático, y yo soy una dama muy delicada y agraciada. Me va presentando a varias personas en tanto escucho sus halagos por mi belleza, aunque me hace sentir bien sé que solo todo es ficticio, no creo que viéndome como me visto en casa o sin maquillaje, ni con ropa cara, dirían lo mismo. Sonrío lo más que puedo cuando de repente. —¡Carajo! —menciono y me volteo hacia otra dirección. En frente de mí está Harry tomando una copa de vino blanco observándome con mucha atención, mientras su acompañante parece aburrida. —¿Ahora qué te sucede otra vez? —Alex ya estaba con el rostro azul de lo enojado debido a mi comportamiento, sé que debo comportarme, pero soy nueva en todo esto y a veces me cuesta… —Pe-perdón… —me disculpo y decido actuar correctamente sin evadirlo. «Solo haré como que no lo conozco» asiento convencida. —Ahora si seré firme —casualmente Alex ve a Harry y lo saluda. «Maldición» «Debí comentarle sobre esto» aprieto mis ojos y mis labios, arrepentida de estar aquí. Me queda seguir sus pasos, ya que estamos entrelazados y al llegar a un metro de ellos. —¡Señor Will! ¿Cómo has estado? —ellos estrechan su mano en un saludo. —Bien Alex, ¿Y tú? —me mira de reojo, pero su rostro es distante no muestra ningún tipo de interés como aquella vez. «¿Lo hice enojar? Es más seguro que sí, pero ¿entonces para qué me dio su tarjeta? ¿O quizás está molesto porque no lo llamé?» —¡Ah lo lamento! Ella —me da un empujoncito para adelantarme y saludarlo —es la Señorita Dannys. —Ella es Sonia —la presenta y cruzamos el saludo, Alex con Sonia y yo… —Mucho gusto, Señor Will —estrecho su mano mientras me incrusta su mirada caramela. —Es un placer, Señorita Dannys —mis nervios van en aumento, pero trato de estar en mi papel profundamente y delante de él me muestro tranquila. —Esto será espectacular contigo aquí, Señor Will, soy su gran admirador como ya se lo he comentado miles de veces y siempre estaré contento de pasar un breve momento con usted. Él asiente muy agasajado y lo único que pienso, es que Alex es un chupa media. Tiro un bufido ligero y decido alejarme de ellos porque sino, esta inquietud dentro de mí me va a volver loca. —Si me disculpan voy al tocador. —aclaro. Entonces bajo la mirada de aprobación de Alex me voy a paso acelerado, pero cuidadosamente para no caerme con este enorme vestido que me llega hasta los pies. «Solo a alguien como yo, les suceden estas casualidades» me voy inundada en mi pequeña rabieta mental. Es que sinceramente, siempre he admirado a este hombre, la imagen de su rostro junto a sus palabras, siempre los he sentido como un amuleto y ahora que lo tengo delante de mí y sobre todo después de aquel incidente, me siento completamente avergonzada. Debo buscar un momento para darle frente, no obstante, antes debo tranquilizarme. *** Salgo del tocador y camino a paso lento observando todo el lugar, apego mi cartera negra a la altura de mi estómago y doy mi recorrido como suelo hacerlo ante la sociedad. Dannys pulcra, elegante, simpática y agradable como una flor es la de este mundo. Rastreo a Alex con la mirada, sin embargo, no lo encuentro, cuando de repente una risa conocida me paraliza el corazón, ubico al sujeto y confirmo mis sospechas. —Ro-Robert… —lo veo tan fresco y feliz con su copa de champán, conversando con unas personas mientras al lado suyo se encuentra otra mujer, otra mujer que no es Elena. «¿No se quedaron juntos?» Siento algo recorrer por mi rostro, levanto mi mano y me toco, y… estoy llorando. Mi corazón se acelera y mis sentidos comienzan a fallar, desde que nos divorciamos, no le he vuelto a ver y por alguna razón mi pecho me duele al recordar toda la decepción que me llevé gracias a él. Él direcciona su mirada hacia mí, y al darme cuenta de ello, me giro y camino a paso acelerado. —¡Señorita! —escucho que me llama, parece que tiene dudas porque si no me hubiese llamado por mi nombre. Avanzo lo más rápido que puedo escabulléndome entre la gente hasta perderlo y me dirijo al jardín del hotel que se encuentra en la parte de atrás, observo una banca y ni bien me siento. —Era Robert… —replico y rompo en llanto, siento mi alma desmoronarse. ¿Por qué aquí? ¿Por qué justo ahora que estoy creciendo en mi ambiente laborar, él también aparece? Agacho mi mirada mientras observo que las gotas manchan mi vestido blanco humo que tanto me costó ponerme, sé que no tiene sentido, pero trato de buscar motivos para no pensar en aquel rostro a la cual un tiempo amé y me destruyó por haberlo hecho. —Toma… —siento una mano aproximarse a mí, la observo con un pañuelo rojo. Alzo mi vista entre sollozos y me percato que la persona menos pensada, estaba aquí en frente de mí como en un déjà vu del pasado. —Recíbemelo Lorens, que mi brazo se cansa —musita Harry iluminándome con su rostro, como en mi imaginación siempre lo salía hacer todos estos años en mis tiempos difíciles, solo que esta vez, ÉL...ÉL ERA REAL. _______&&&_______ Hola❤️ deséeme suerte jejeje apenas pude terminar mi capitulo diario para no perder mi bono ❤️ Me pusieron la vacuna hoy así que ando en decadencia jeje. Chicas gracias por leerme❤️
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD