Capitulo 4

1227 Words
En realidad no estaba haciendo nada... Así que aceptó, ¡después de todo también encontró algo extraño! No tardó en llegar. Salieron y hablaron de muchas cosas, se rieron de un niño que tropezó y se cayó, jugaron con un perrito de una señora que estaba sentada junto a ellos, corrieron tras unas palomas, pero no hablaron de qué sucedió. Finalmente, se fueron a casa. Al llegar, te invita a pasar y tomar un café. Entraron todavía recordando y riéndose de la caída del niño... ¡Pobrecito! Todavía hacía frío afuera, se quitó el abrigo y tomó el de él para colgarlo en la parte trasera de la puerta. Fue entonces cuando sintió una mano pasar por su cabello y sostener su cuello para no defraudarla , sintió su aliento cerca de su rostro, sus hermosos ojos mirándola fijamente y acercándose a los de ella, ¿cómo escapar? Su brazo entrelazando su cintura fue cuando sus labios, sus maravillosos y bien dibujados labios tocaron los de July, ella trató de resistirse, pero dejó caer los abrigos al suelo y se entregó a ese beso. Un beso que parecía quemar, un beso que quemaba. Sintió que su cuerpo se adormecía como si estuviera anestesiada. En ese momento, nada más estaba en su mente. Parecía que el tiempo se había detenido para los dos. Así que cuando terminó ese momento, se miraron unos segundos sin decir nada. De repente se rompió el silencio: - ¡Creo que nuestro asunto ya se resolvió! - Él dijo. Todavía sin entender lo que estaba pasando, recordó los abrigos que se habían caído, los recogió rápidamente. - ¡Mira, no se ensució! Colgó los abrigos y fue rápidamente a preparar el café sin dar ningún otro imprevisto. El intento de un nuevo diálogo no era prometedor, ya que estaba evitando el tema. Fue entonces cuando llegó su “ángel” protector. Sorprendido por la visita inesperada, fue un poco grosero al saludar. Él la miró con desaprobación mientras preparaba el café. Ahora que Wills había llegado, logró liberarse, así que los tres se sentaron a tomar café y unos panecillos que él había comprado. Empezaron a hablar de la tarde que habían pasado y de nuevo empezaron a reírse del niño que se había caído. Wills dijo que no estaba bien, que había perdido a un paciente, que estaba triste. Fue entonces cuando July se levantó de la mesa y puso una canción en Karaoke, jaló a Wills de la mano, le pasó uno de los micrófonos, el otro a Davids, y como si fuera una loca loca, ¡se puso a bailar! Luego le pusieron unas cuantas más y hasta cantó, el karaoke se apiadó de ella y le puso un seis, ella todavía decía que estaba bien, pero que podía ser mejor... En este papel, cuando se dieron cuenta era casi medianoche y tenían que estar en el hospital temprano. July logró despedir a Davids sin despedirse. Le dio las buenas noches a Wills y se fue a dormir. Al día siguiente se despertó antes que el llamado "hermano mayor " o "tío", todavía le dolía la cabeza por todo. Se arregló y corrió a preparar café, saliendo de su habitación y escuchando. - ¡Buen día! Tendrás que esforzarte más si quieres cocinar en esta casa. July se llevó un gran susto, que fue aún más aterrador porque no era de su dulce y amado "tío hermano", o, déjalo así, déjalo así... Mirando lentamente hacia su lado derecho, vio un no tan amable siendo lo mucho que le gustaría ver al Doctor Ryus . - ¿Dormiste aquí? – interrogó con los ojos muy abiertos, sin dar tiempo a una respuesta preguntó. - ¿Dónde está Wills ? ¿Qué está pasando? Cuestionó a July yendo hacia su habitación... Ryus la abrazó. - Primero. Sí, dormí en el sofá, me aburrí acostado en mi cama. En segundo lugar, está en el baño. Y tercero nada. Ve allí y tómate tu café como una princesita protegida por el caballero que protege a las damiselas en apuros. ¡Oh! Una cosa más, te estás metiendo en arenas movedizas y lodo pegajoso, esos ojos azules tienen muchos problemas... - ¿De qué estás hablando? - Preguntó sin darse cuenta de que él ya había notado la atracción entre Davids y ella. Sin dar tiempo a una respuesta, completó. – No soy tanto una princesa, mucho menos una damisela en apuros, sé dónde piso y cuándo debo partir. En cuanto a que Wills me trate así, ¡creo que es muy amable de su parte! Y en cuanto a ti, estás celoso de que ya no tienes el mismo poder sobre Wills , porque ahora él tiene de quién preocuparse y tú no tienes tanta atención como antes. Le dio la espalda, se puso los audífonos y fue a tomar su café. Casi salía de la casa cuando Wills salió de la habitación y gritó que la llevaría al hospital, ella le agradeció y le dijo que no hacía falta, que tomaría un taxi. - No es necesario salir de casa solo por esto. - ¡Está bien! Pero a diferencia de los otros días que le ofreció, casi se impuso para llevarla a la parada de taxi . Ella aceptó inocentemente. Cuando salieron del edificio, sintió que la sangre se le subía a la cara. Davids estaba parado afuera del auto esperándola. Intentó disimularlo, pero estaba muy claro, no hacía falta ser muy lista para entender lo que estaba pasando. Pronto, las palabras de Ryus vinieron a su mente , todo lo que le había dicho antes del desayuno. Ella pensó: “¡Ya está, se acabó! Le dijo algo a Wills . Davids se acercó a los dos y los saludó con una sonrisa encantadora. - ¡Buen día! Pasé por aquí para llevarte, July, así que no tienes que arriesgarte a tomar un taxi. Yo mismo me encargaré de que llegues bien al hospital. Wills volvió a mirar a July con reproche, sin decir nada. Ella termino sin saber que hacer, esta vez no fue su culpa, asi que le agradecio y le dijo que no era necesario que la recogiera , el invento millones de excusas baratas solo para que no fuera mas vergonzoso . Ella todavía pensaba. “¿Alguien le mencionó mi pasado? Parece que sabe que tengo problemas para encontrar novios”... Pero Davids no se dio por vencido, y consiguió empeorar la situación... - ¿Después de lo que pasó ayer? En lo que a mí respecta, nunca más te quedarás ni caminarás solo. ¡Ya no me alejaré de ti! - ¿AYER? ¿LO QUE PASÓ AYER? - Cuestionó Wills muy cambiado. Y la explicación siempre es peor que la noticia... Trató de calmarlo con una frase básica: - ¡No es lo que estás pensando! - ¡Y LO QUE ESTOY PENSANDO! - Habló todavía alterado. - ¡No sé! - gritó July desesperada. Entonces Davids tuvo la brillante idea de explicar. - ¡Nos besamos! Ella interrumpió gritando. - ¡ME BESASTE! ¿No podría ser peor? Sí podría... ¡Claro que podría! - ¡No! Nos besamos. Nunca intentaste detener ese beso, así que... ¡Tú también me besaste! - Dijo Davids con un tono de felicidad en su voz.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD