Su cuerpo estaba tan cerca del mío, sus brazos rodearon mi cintura y me sentí volar entre sus brazos, lo extrañaba tanto y sé que el sentía lo mismo, sus manos amen acariciaban y él se inclinó un poco para besar mi hombro. Después beso mi frente y me dijo, “Anda sal de aquí porque no podre contenerme más” asenté con mi cabeza sin poder decir una palabra y salí de mi cuarto. “Leon que quieres cenar?” le pregunte. “Lo que tú quieras está bien” me contesto, yo que yo quiera, entonces no cenaría comida, pensé y me mordí mi labio inferior de solo recordar el cuerpo casi desnudo de Leon, pero di un pequeño salto al escucharlo detrás de mí. “En que piensas?” me pregunto y me puse nerviosa. “Sushi, sushi se me antojo, iré a ver el refrigerador debo tener el número del restaurant que está aquí

