Baje un poco la mirada y me arme de valor para decirle lo que mi corazón quería gritar en ese momento, “Yo también siento lo mismo por ti, pero tampoco sé cómo explicártelo sin que suene como una locura, pero desde que te vi y esa noche que te escuche defenderme, tu voz me hizo sentir cosas que jamás imagine” le dije algo nerviosa por mi confesión. “Me alegra saber que no soy el Carlo loco, cuando te fuiste esa noche casi pierdo al cabeza, Sali corriendo detrás de ustedes y cuando vi que te ibas en el auto de Adriana, pensé lo peor, que jamás volvería a verte, que había perdido la única oportunidad de conocerte”. “Lo siento es que la manera en que me trato Carlo me hizo recordar…” dije pero me detuve antes de terminar esa frase y traté de esquivar su mirada. “Recordar que?” dijo mirándo

