Luego de diez días de gran agonía por la espera de los resultados de ADN, Darío y Dylan se acercan a la clínica a recoger los resultados. Conseguir las muestras de sangre no fue anda fácil, para ellos tuvieron que revelarse el secreto a Gabi. Ella convenció a su tía de ayuda a recolectar la muestras, tras un falso examen de hemoglobina. —Estoy nervioso amigo— expresa Dylan —mi corazón guarda la esperanza de que todo sea una mentira. —Hay que confiar, estoy cien por ciento seguro de que esos exámenes saldrán negativo. Tras un gran respiro Dylan abre el sobre, desdobla la hoja y lee, sus manos empiezan a temblar, cierra los ojos y deja correr sus lágrimas. —¡Dylan! —Expresa, Darío abrazándolo. —¿Qué debo hacer ahora? —Deja correr sus lágrimas cuál manantial, mientras su voz quebrada apu

