Desperté buscando su cuerpo a mi lado, tocando la cama aún de ojos cerrados esperando chocar con su pecho. Pero él no estaba allí. Inmediatamente bufé, respiré hondo y giré hasta mirar su lado, para mí sorpresa, sí estaba, solo que no del modo en el que esperaba encontrarlo. Su cuerpo en el borde de la cama, sus codos sobre sus rodillas y su cabeza tirada. —...¿Buenos días?...—Pregunté intentando tocar su espalda. Inmediatamente al sentir mi roce y oír mis palabras, se puso de pie. —Ésto traerá muchos problemas, Candace. Me dejé llevar por el deseo, el momento, tus palabras. Tyron me asesinará si sabe sobre ésto.—Balbuceó rápidamente. Yo suspiré una vez más, llevé mis manos a mi rostro y miré el techo en silencio.—Si sirve de consuelo, lo disfruté muchísimo.—Susurré un poco bu

