Capitulo 5 No soy un villano Paul Evidentemente subestimé a esta mujer. No imaginé que se atreviera a huir de esta manera, con su cojera y, además, en un país extraño. ¿Qué demonios piensa que logrará al respecto? —¿Me llamó, señor? —Teo entró en la habitación, aún sin haber conocido a mi futura esposa. No pensé que lo necesitaría, pero ahora veo que, como buen empleado mío, debe estar pendiente para que algo así no vuelva a suceder. —Jacinta, esa latinoamericana ha escapado. No sé exactamente hasta dónde piensa llegar, pero es una molestia, no debe estar lejos. —Teo me observó con cierta confusión. —De acuerdo, señor, debe estar asustada. —Comentó, a lo que respondí con una sonrisa de lado. —¿Asustada? Eso no me incumbe. Lo único que me importa es cumplir con este estúpido acuerdo

