Capítulo 15 Tensión en la ducha Jacinta Me dirigí a la habitación de Paul, la que ahora sería también la mía. No era fácil asimilar lo que eso significaba. Sabía que debía haber leído aquel contrato con más cuidado, pero en ese momento, los nervios me ganaron. Mi dislexia hizo que las palabras se mezclaran, que se volvieran imposibles de entender. Lo único que capté fue lo esencial, lo que no podía evitar: Soy su esposa. Al entrar, lo vi. Estaba serio, distante, y me quedó claro que algo había cambiado. La expresión que vi en su rostro antes ya no estaba. Ahora al verlo, de nuevo parecía más frío y distante. Pero aunque sentía un nudo en el estómago, sabía que debía aceptar mi papel. No tenía más opción que cumplir con mi rol como su esposa, aunque fuera en este matrimonio vacío, basad

