Capítulo 167 Padre e hija Luc Mis manos apretaban el volante con fuerza mientras conducía hacia la casa de Teo. Ese hombre siempre había sido un problema, un obstáculo, y ahora se había atrevido a esconder a mi hija de mí. Catherine no tenía idea de la importancia de regresar conmigo, pero se lo entendería. Por las buenas o por las malas. Cuando llegué, mis guardias ya estaban en posición. Sus rostros eran tan serios como el mío, listos para actuar sin hacer preguntas. Apagué el motor y salí de la camioneta, mi presencia imponiendo autoridad sin necesidad de palabras. No iba a tolerar más desafíos, no de Catherine, y mucho menos de Teo, ese don nadie. —Entren. —Ordené con un gesto, y los hombres asintieron antes de acercarse a la puerta. Golpearon con fuerza, pero no hubo respuesta i

