Capítulo 18 Una desconocida en el hospital Jacinta Decidí esperar a Paul afuera del hospital. Estos lugares nunca han sido mis favoritos; me recuerdan todo lo que viví junto a mi madre: las interminables sesiones de fisioterapia, las clases de la escuela a las que tuve que faltar y todo lo demás. —Supongo que a ti tampoco te gustan los hospitales —comentó una mujer, aproximadamente de mi edad, que se acercó y tomó asiento junto a mí en la banca. —No, no me agradan —le respondí con una pequeña sonrisa. —Bueno, a veces no queda otra que venir —dijo, y noté que llevaba un yeso en el brazo izquierdo. — ¿Qué te pasó en el brazo? —le pregunté. —Un accidente automovilístico. Me ha causado un montón de problemas, pero ya veré cómo solucionarlos —suspiró profundamente. —Pero si estás aquí,

