Capítulo 95 Algo de amabilidad Jacinta —¿Y si la verdad te lleva a un sitio al que no quieres llegar? —susurró—. ¿Alguna vez has pensado en eso? Tragué saliva, sin saber qué responder. Entonces, sin previo aviso, me tomó la mano, con un agarre firme, casi posesivo. —Confía en mí solo hasta donde yo lo permita, Jacinta. Hay partes de mí que no entenderías, partes que es mejor que no conozcas, mantén esa distancia y todo estará bien. Su tono era serio, casi amenazante, pero había algo en su mirada que me hacía sentir una pequeña chispa de calidez. Como si, bajo toda esa frialdad, estuviera intentando protegerme, aunque fuera a su manera. —No puedo prometerte que no haré preguntas, Paul. No soy de las que se quedan quietas esperando respuestas a medias. Su rostro mostró una sombra de

