Capitulo 23 La habitación como obsequio Jacinta Aquella imagen seguía nítida en mis pensamientos. Los profundos ojos marrones de Paul se habían tornado aún más oscuros, no solo me desagrada la situación, sino que tampoco pedo soportar el hecho de verlo con otra mujer frente a mí. La sensación de impotencia me invadía… No tenía ni idea de cómo siquiera empezar algo parecido a lo que ella le hizo, sé lo que es el sexo oral, claro, pero jamás lo he puesto en práctica. Y él… él es demasiado experimentado, de seguro espera algo que yo no podría ofrecerle. Jamás podría gustarle… —Me dije. Subí al segundo piso, vi una puerta entreabierta, y quise entrar, pero entonces, como una bofetada, las palabras de Paul volvieron a mí: "No husmees en mi casa". Sentí una punzada en el estómago. ¿Q

