Capitulo 80 Nervios en el auto Jacinta Sin darnos cuenta, habíamos pasado horas en la cafetería. Al pedir la cuenta, la mesera me informó que todo ya estaba cubierto y que él había reservado el café exclusivamente para nosotros hasta el cierre. Fue entonces que noté que no había más clientes alrededor; Éramos solo nosotros dos. —¿Por qué hiciste eso? —le pregunté, un tanto desconcertada. —Porque me gusta la privacidad —respondió con serenidad—. Pero este lugar está por cerrar; Podríamos continuar en otro sitio, si tienes más preguntas. —En realidad, solo me quedan algunas más —le dije, buscando en mi mente las que aún no había hecho. Él comenzó a hablar de Luc, el hombre que decía ser mi padre biológico. "Supuesto" padre, me corregí internamente, porque la avalancha de emociones ine

