Capítulo 145 A las 10 de la noche... Jacinta Entré en la habitación con el corazón latiendo a un ritmo desbocado, como si cada paso que daba sobre la alfombra gruesa y suave fuera un golpe en el pecho, una señal de que nada volvería a ser igual. La penumbra envolvía el cuarto, apenas interrumpida por la luz cálida de unas lámparas bajas, colocadas estratégicamente sobre mesitas oscuras. Mis ojos se acostumbraban poco a poco a la penumbra, revelando formas, objetos y siluetas que no comprendía del todo. Había aceptado venir, había consentido a acompañar a Paul hasta esa parte oculta de su mundo que él, hasta entonces, había mantenido tras puertas cerradas. Y ahora estaba aquí, dispuesta y asustada a la vez. Había cadenas, colgando con elegancia siniestra desde el techo o acomodadas en p

