Capítulo 163 Un corto viaje Jacinta El camino hacia la granja es largo, pero la compañía de Ruth hace que se sienta menos pesado. Ella llena el aire con conversaciones ligeras, hablando de todo y de nada al mismo tiempo. Y aunque no siempre respondo, agradezco el esfuerzo. Hace que mi mente no se pierda completamente en mis pensamientos. Cuando llegamos, me quedo sin palabras. La granja es sencilla, pero acogedora. Hay una pequeña casa rodeada de árboles y una cerca blanca que parece recién pintada. Todo está bañado por la luz dorada del atardecer, y por un momento, siento que puedo respirar un poco más fácil. —Es hermoso —susurro, más para mí misma que para Ruth. —Sí, lo es. —Ruth se baja del auto y observa el lugar con ojos críticos. Luego me mira y sonríe. —Creo que escogiste bien

