Capitulo 156 Un buen amigo Teo Cuando Catherine me dijo lo de Jacinta y las maletas, supe que tenía que actuar. No porque me sintiera responsable, sino porque conocía a Paul. Sus celos no eran solo una chispa; eran un incendio que podía devorar todo a su paso. Si no hacía algo ahora, podía perder el control, y el precio sería alto, el la ama, eso es evidente, necesito hacerlo reaccionar. La casa estaba casi en penumbras cuando llegué. Solo un guardia permanecía afuera, pero había cerrado todas las salidas. Un cerrojo simbólico más que un verdadero control, aunque suficiente para hacer sentir a cualquiera atrapado. Catherine quiso acompañarme, pero le pedí que se quedara fuera. Esto era entre Paul y yo. Sabía que su presencia solo empeoraría las cosas. Abrí la puerta con precaución. De

