Eva Grey Me remuevo, sintiendo inmovilizados mis brazos, arrugo mi cejo y abro los ojos parpadeando de vez en vez noto la claridad junto a la blancura del lugar, al escuchar la máquina al costado de mí me percato de que es un hospital «¿No morí?» me cuestiono, levanto un poco mi cabeza para ver qué inmoviliza mi brazo y vislumbro la mejilla de Axel pegada a mis nudillos mientras sujeta mi mano; está dormido y tiene algunos moretones en la piel como en una de sus manos que presenta las heridas en los nudillos. Esbozo una sonrisa dejando salir un suspiro y miro a mi alrededor cómo está lleno de lirios blancos, peluches y demás. Paso mi otra mano por el vientre, sin querer, hago un movimiento torpe y provoco el despertar de Axel. Él gruñe levantándose para encararme de inmediato, abre los

